sábado, 8 de diciembre de 2012
El fin del mundo
No termino de comprender por qué la gente aún se emociona con las profecías sobre el fin del mundo, o mejor dicho, de la humanidad. Muchísimos años fue Nostradamus el que estuvo de moda, especialmente cuando a una de sus predicciones le encontraron relación con la caída de las torres gemelas. También fue el año 2000 y el Y2K.
Desde siempre la biblia y los religiosos han hablado del regreso de dios para juzgar a todas a las persona. El cine también ha hecho de las suyas con películas catastróficas en las que fenómenos naturales o meteoritos, asteroides o cualquier tipo de roca espacial, destruyen casi por completo la raza humana. El mismo calendario con fechas cada año como 6 de junio de 2006, ha sido también tomado como sabedor del fin de la humanidad. Nomás no sucede algo.
¿Qué pasará cuando, después del 21 de diciembre de 2012, nada ocurra? ¿Se buscará o se inventará una nueva fecha para el apocalipsis o finalmente pasaremos a otro nivelen el que nos preocupemos por cosas más importantes? Pareciera que la idea principal del fin del mundo es infundir temor y/o miedo a la personas, a esto quería llegar, al miedo.
El miedo es un arma excelente para moldear conductas, basta un religioso que nos diga "tienes que obedecer a dios para que te vayas al cielo". El temor a perderse del paraíso o a sufrir la ira de dios (quien supuestamente, como Rigo, es amor) los hace obedecer sin cuestionar lo dicho por sus pastores, saCerdotes, libros y demás trucos.
Pero esto va mas allá de la religión, el miedo puede ser la causa principal del postmodernismo y hasta del pragmatismo ¿Para qué preocuparse por el mañana? ¡qué miedo, el mundo se va acabar! ¡disfrutemos el presente! Qué importan las consecuencias, queremos resultados hoy y rápido.
Y así, con el miedo, con los medios de comunicación (y la publicidad) y con la religión se controla a la gente. Hay quien al escuchar esta frase se ríe a carcajadas. No comprenden que no se refiere a que los controlen como robots, se refiere a que dictan conductas, se le dice qué leer, qué escuchar, cómo hablar (¡tú muy bien!) etc.... pff ¡cómo robots!
El colmo es cuando hay gente que aún se atreve a preguntar si es verdad eso de las 3 noches de oscuridad, ahí, y cuando la gente dona al teletón, es cuando uno se da cuenta de que la manipulación, a traves del miedo, de los sentimientos sobre la razón y del fin del mundo han surtido efecto, son reales y existen.
En fin, si quieren leer algo para estar más tranquilos sobre el fin del mundo comparto un link sobre "Diez razones para no creer las profecías mayas". En una de esas se les quita el miedo y se vuelven más racionales.
http://mexico.cnn.com/salud/2012/12/07/diez-razones-para-no-creer-en-las-profecias-mayas
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