miércoles, 26 de mayo de 2010

Yo en la red


No se desde hace cuanto los de google crearon la maravilla de imagenes mucho más reales que el google earth, apenas ayer en un ensayo de la Tv Ulises me enseño semejante maravilla, el sueño de ver mucho más de cerca lo que antes se observaba "desde arriba" en el google earth finalmente se volvió realidad.

Por si eso fuera poco, las imágenes en donde está el local de copias que tenemos Mariana y yo está retratado conmigo dentro, lo sorprendente es que a todos los seres humanos que salen en el mapa les borran la cara, eso no sucedió conmigo, jajajaja. Que tal que puedo sacarles una lana o algo parecido, voy a investigar.

Les dejo la foto, pueden verla ustedes mismos si buscan av. Juárez en Coacalco dentro de los mapas de google.

sábado, 22 de mayo de 2010

México es un plagio.

Bueno, en algunos aspectos.

Ayer por la noche, después de años de no hacerlo, vi los dos noticieros estelares de Televisa y de Tv Azteca. Además del tipo de información que dan me sorprendió algo que está muy arraigado en México: La copia o la imitación. Primero la copia entre ellos mismos, si uno saca una noticia los otros no se quedan atrás, pero ambos copian el formato de noticias gabacho y, Alatorre de plano se vuela la barda cuando saca su iPad, igualito que Letterman. No se quién lo haya usado primero pero dudo que el conductor de TV Azteca haya sido, de entrada, primero se vende en Estados Unidos y luego aquí.

De esto me vinieron a la mente muchos ejemplos, en una de esas hasta puedo hacer una tesis si investigo más a fondo sobre mi teoría de la imitación como recurso para entretener sin esfuerzo a la gente. Tengo que trabajar en el título; a continuación me explico.

Desde el momento en que tuve televisión de paga me di cuenta de cómo la televisión mexicana se dedica a imitar a sus colegas extranjeros, más específicamente a los de Estados Unidos. Podemos remontarnos a los años en los que el rock apareció, con Elvis y demás grupos, incluso antes que el mismo rey del rock, al ver el éxito obtenido, en México, en lugar de quebrarse la cabeza comenzaron a tocar los covers pero traducidos al español. Creo que ese momento fue crucial para la cultura mexicana, habían descubierto que imitar y copiar es muy rentable en una sociedad mal informada, donde se hace televisión para jodidos.

Se comenzó con la música, las rolas de éxito en Estados Unidos se cantaban en español y se convertían en éxito en México, la música fue el primero paso. Después las películas, allá tenían a James Dean y compañía mientras acá teníamos a los rebeldes Enrique Guzman y Cesar Costa. Allá había de vaqueros y acá de charros. Posiblemente alguien con mayor conocimiento pueda ilustrarnos mejor.

Y hablando del cine, todos recuerdan la época dorada del cine mexicano, un maestro me explicó que, si bien hay películas muy buenas de aquellos tiempos, la mayoría son malas. Y, si bien fue una época dorada, esto se debió a Estados Unidos estaba en guerra y le "encargó" la industria del cine a nuestro país, quien, esto ya es de mi cosecha, comenzó a imitar los éxitos del gabacho.

Regresando al a música, hasta Luis Miguel covereaba a Michael Jackson, y esa rola fue un hitazo. Creo que es la de "no culpes a la noche..." Tarde descubrí que era cover y toda mi vida viví engañado. Apenas acaban de estrenar el musical de Timbiriche, que por cierto creo que Timbiriche fue una copia de Parchis, pero aquí los sinvergüenzas le están copiando al musical sobre Mecano, Hoy no me puedo levantar. Y la gente en la baba.

Saúl Hernandez es un ícono de la música mexicana pero gran parte de su éxito se lo debe a la copia de, al menos, el look de The Cure, hay fotos en donde no distingues si es Robert Smith o Saúl Hernández. A los de Soda Stereo les pasó lo mismo, pero Cerati es punto y aparte, ese sí es geniazo.

La música es algo delicado porque es muy difícil crear algo libre de comparación, más ahora en donde se llega a pensar que todo está hecho. Pero no es lo mismo una banda con influencias notables de ciertos grupos a una banda que sólo se dedica a copiar. Panda es un gran ejemplo, creo que hasta broncas tuvieron por copiar rolas. Pero ahí está toda la chamacada tras ellos. Y ahí están muchos grupos mexicanos que copian la formula de bandas extranjeras y listo, el éxito es casi instantáneo. Tal vez por eso mucha gente prefiere la música extranjera, porque es más honesta. Escuchen a Andanowsky o Aranowky, algo así, es un tipejo que su música es una mezcla de la copia de Serge Gainsbourg y Leonard Cohen, y que no se emocione, no lo estoy comparando con semejantes íconos, estoy denunciando su enorme plagio. Pero como aquí en México casi no se escuchan a estos maestros, gente vivilla como él se copian el show, lo presentan como propio y la gente cree que es lo máximo.

De nuevo, no es lo mismo percibir influencias en la música de algún artista, que darte cuenta que es una mera copia.

En la televisión los programas son más descarados, apenas salió la película de Slumdog Millionare y ya tenemos el programa ese de TV Azteca ¿Quién quiere ser millonario? Desubrieron el éxito de Pimp my Ride y crearon, además con un nombre estúpido, Tuneame la máquina. El programa es pésimo, no soporté verlo por la voz en off que nunca se calla, aahh que coraje me dio verlo.

Tal vez la copia mejor lograda es la de "El rival más débil". En televisión creo es bueno adaptar programas de concursos, en especial de conocimientos, siempre y cuando sean bien logrados. En Televisa tienen el "Todo el mundo cree que sabe" que es pésimo en comparación con el original.

En cuanto a telenovelas no tengo mucha información pero se me viene a la mente un ejemplo: Bety la Fea. Apenas vieron el éxito que causo en otros países de América y pa pronto que hacen una versión mexicana, para variar horrible. Y Salma Hayek más viva se la llevó al gabacho y ganó una muy buena lana.

En el cine también se dio un tiempito de copias, en especial de películas de terror y animadas; salieron dos o tres "de caricaturas" justo cuando el gabacho acababa de sacar unas, sólo que en México, las mexicanas fracasaron, nunca las vi pero se me hacen que eran pésimas. Aquí el punto es que la tecnología de los efectos especiales hace ya mucho más fácil copiar éxitos porque dicha tecnología está casi al alcance de cualquier mortal.

Por el momento se me olvidaron más ejemplos, tuve que escribir muy rápido antes de que se me fuera la idea principal. Pero con que vea dos o tres días la televisión abierta seguro encuentro mucho más material.

Díganme si estoy equivocado.






miércoles, 19 de mayo de 2010

La mancha voraz y la hipocresía ante el medio ambiente

El actual desastre en el golfo de México me dio entrada para recuperar un análisis que leí en números anteriores de la revista Proceso, la escribió Javier Sicilia y se titula La ceguera apocalíptica.

Antes de entrar de lleno quiero decir que esto va dedicado para aquellos hipócritas que según están preocupados por el medio ambiente, más ahora que está la fuga de petróleo y no hacen más que mostrar preocupación sin llegar a la acció.

Ahora sí, la columna habla sobre la Contraproductividad como "la violencia que producen las herramientas cuando al sobrepasar ciertos umbrales críticos de desarrollo se vuelven contrarias a sus fines". También cita a Günter Anders, un filósofo de la desdicha: "Los objetos que estamos habituados a producir con ayuda de una técnica imposible de refrenar y los efectos que somos capaces de desencadenar son tan gigantescos y aplastantes que, sin hablar de identificarlos como nuestros, ya no podemos concebirlos. Entre nuestra capacidad de fabricación y nuestra capacidad de representación, una fosa se ha abierto, que día con día se hace más grande. Porque diría Anders, entre la banalidad de hacer un diseño industrial (Eichmann) o la banalidad de apretar un botón desde una altura donde una ciudad parece una maqueta (los pilotos que arrojaron las bombas atómicas) y sus atroces consecuencias no había una relación proporcional: los dispositivos técnicos y la división del trabajo para su construcción y uso velaron no sólo la imaginación de sus protagonistas, sino la responsabilidad frente a sus actos".

Si no lo comprendieron, a continuación lo explica: "Algo semejante ocurre...ante la incapacidad de los seres humanos de relacionar el acto banal de encender nuestro automóvil diariamente, desplazarnos por el asfalto de una calle y consumir indiscriminadamente energía, con el bloque de hielo de 2 mil 550 kilómetros que se desprendió a principios de año en la Antártida y con los 60 millones de seres humanos que serán desplazados en menos de 50 años, con sus caudal de enfermedad, de miseria y de muerte".

Si esto no quedó claro, va otra explicación: "Todos deambulamos con nuestro auto y consumimos indiscriminadamente energía sin sentirnos culpables del desastre que vivimos y que sobrevendrá, pero que por la inmensidad de su proporción no es imposible imaginar".
¿Ya? ¿Quedó claro?

Dice también: "¿Qué hacer frente a ello? No lo se. Pero hacer visible el mal con las implicaciones catastróficas que contiene es ya un paso hacia lo que Hans Jonas, amigo de Anders, llamó "el principio de precaución". Sólo haciendo visible el mal que, en la paz y su aparente moral, pone en peligro al mundo, podemos esperar construir y vivir una ética de la renuncia y de los límites, una ética que debe tener como virtud la impaciencia por la precaución".

Se trata, como les dije antes, de tomar parte. De pasar de las palabras y los pensamientos a la acción y creer que podemos, si no contribuir a mejorar el mundo, sí a hacer nuestra parte ya no por los demás sino por nosotros mismos.

Por eso dejé de usar mi motocicleta para desplazarme cerca de 3 kilómetros para mi local, ahora utilizo mi bicicleta. Por eso dejé de usar mi automóvil para ir a plaza coacalco a escaso 1 kilómetro a lo mucho, ahora camino. Por eso evito dejar las luces prendidas cuando no las estoy utilizando. Por eso evito utilizar artículos desechables de unicel, porque es muy contaminante y aunque se puede reciclar, es más barato para las empresas crear nuevo y dejar en la basura el existente. Por eso dejé de utilizar cloro para lavar la ropa blanca. Por eso siempre compro detergente blanca nieves porque es mexicano, barato, bueno y biodegradable. Por eso tengo varios árboles plantados en mi azotea. Por eso guardo el agua del enjuague de mi lavadora para después lavar el patio de los perros. Por eso grabé a mi vecino cuando desperdiciaba el agua y lo denuncié.

En fin, no trato de presumir lo que hago, trato de demostrarles que lo hago por que me siento bien haciéndolo y porque no soy un hipócrita que sólo escribe o dice cosas sin llevarlas a la práctica. Porque ya entiendo e imagino las consecuencias y los efectos que ciertas actividades que realizo pueden tener y esa es mi forma de resarcir el daño o incluso, evitarlo.

En fin, espero les sea útil esta información y hagan algo por mejorar el lugar donde viven. Y como siempre les digo, tomen parte.




lunes, 17 de mayo de 2010

Secuestro de Diego Fernández de Cevallos



En la Jornada publicaron este cartón de Hernández. Es una reseña sobre quien es, o era, Diego Fernández de Cevallos, es buenísimo, el cartón, no el secuestro.