martes, 5 de octubre de 2010

Alegoría de la cueva de la Platón 2da parte.

La publicación anterior es algo así como una "preparación mental" para lo que a continuación escribiré, es un extracto tomado de la película Zeitgeist the movie. En ese filme se retratan los 3 grandes mitos o mentiras de la humanidad. El primero, que es el que nos atañe, es respecto a la religión Católica y la existencia de Jesucristo. No se transcribirá toda es parte, será sólo la conclusión, si quieren tener la información completa vean la película.

Y dice:
"La religión cristiana es una parodia sobre la adoración al Sol en la cual pusieron a un hombre llamado Cristo en el lugar del Sol y lo adoran como originalmente adoraron al Sol. Tomas Paine (1737-1809) Egiptólogo.

La realidad es que Jesús fue una deidad solar de la secta Cristiana Agnóstica y como todos los otros dioses paganos, era una figura mítica. Fue el sistema político que busco crear la figura de Jesús para tener control social.

La cristiandad, junto con todos los otros sistemas de creencias teístas, es el fraude de la era. Sirve para separar a las especies del mundo natural, y de la misma manera de los demás. Apoya la ciega sumisión a la autoridad. Reduce la responsabilidad humana al hecho de que "dios" controla todo y de hecho se pueden justificar crímenes horribles en nombre de la búsqueda divina. La religión nunca podrá reformar a la humanidad porque la religión es esclavitud y aún más importante, hace más poderosos a los que conocen la verdad pero usan el mito para manipular y controlar las sociedades. El mito religioso es el mecanismo más poderoso que haya sido creado y sirve como terreno psicológico donde los otros mitos pueden prosperar. Un mito es una idea que aún siendo popularmente creída, es falsa... El mito no es la relación de la historia con la realidad sino con su función. Una historia no puede funcionar a menos que sea creída como cierta por la comunidad o nación. Los cuidadores de la fe no entran en debate con quienes cuestionan la fe. Ellos los ignoran o denuncian como blasfemos".

Vean la película y si alguien no les cree lo que aprenderán al verla pueden recurrir a la analogía de la cueva de Platón porque es difícil luchar contra 2010 años de mentiras y millones de fanáticos que no se abren ni tantito a la verdad. Ya lo he intentado y es difícil pero no imposible.

Tomen parte.

Glosario

Teísmo: Creencia en un dios personal y providente, creador y conservador del mundo.

Agnosticismo: Actitud filosófica que declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia.

Mito: Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico. Con frecuencia interpreta el origen del mundo o grandes acontecimientos de la humanidad.

Alegoría de la cueva de la Platón

"Imaginemos" decía Platón, "la situación de una serie de hombres que han vivido siempre dentro de una especia de caverna debajo de la tierra, con una entrada sólo para la luz y un largo pasadizo hacia el interior". Entonces le pide al lector que se imaginara que aquellos hombres habían estado encadenados desde su infancia, de forma que sólo podían ver en línea recta. Detrás de ellos había una pared, con un parapeto construido a lo largo de la misma y que no podrían ver porque estaban encarados en la otra dirección. Justo detrás del parapeto había un camino paralelo por el que distinta gente transitaba llevando todo tipo de objetos , como pequeñas figuras de animales y hombres que podrían asomar justo por encima del borde del muro. Detrás de esto había un fuego resplandeciente que producía un intenso brillo en la pared opuesta de la cueva, de forma que, debido a esta disposición de las cosas, se proyectaban sombras de los objetos sujetados por la gente a medida que ésta se movía, con lo que se producía una imagen fantasmagórica; es decir, una especie de teatro de marionetas observado por hombres encadenados. Éstos podían hablar acerca de las sombras pero no podían ver las pequeñas figuras reales o las personas responsables de su desplazamiento.

Platón añadió sonido a esta escenificación de las sombras. Supongamos, dijo, que la gente que transporta los objetos está hablando con toda libertad, pero que la prisión tiene un eco que resuena en la pared donde se proyectan las sombras de manera que los hombres encadenados sólo pueden suponer que las voces vienen directamente de las imágenes.

Lo que estaba planteando era lo siguiente: ¿Cómo estos hombres construirían significados para las sombras que percibían a través de sus sentidos? Platón sostenía que, desde cualquier punto de vista, estos prisioneros creerían que las sombras eran la realidad. Creía que ellos organizarían su vida alrededor de reglas comunes que les sirvieran para interpretar aquellos significados, y que dotarían de nombres a los distintos tipos de sombras. Honrarían y elogiarían al hombre con mayor perspicacia a la hora de observar las sombrar que pasaban y al que tuviera mejor memoria para recordar el orden en que aquellas aparecían. También podrían otorgar premios a los que pudieran predecir qué sombra iba a ser la próxima en mostrarse.

Platón sugirió después que supusiéramos que se liberaba a uno de los hombres y se le permitiera ver la pared, el camino, la gente, los objetos, el fuego -es decir, la realidad objetiva global a partir de la cual se habían producido las sombras-. Se le podría decir a éste que lo que antes había visto no era más que una ilusión, y que lo que en ese momento estaba experimentando era el verdadero significado de su mundo anterior. Está claro que se le podía haber reeducado, con cierta anticipación, para que pudiera reconocer y comprender que el mundo nuevo que se le abría ante los ojos era realmente la naturaleza objetiva de la realidad.

Pero intentemos predecir -Platón proponía también- qué pasaría si se devolviera al hombre a la caverna y se le colocaba en el lugar que había ocupado antes y qué es lo que sucedería cuando explicara a sus antiguos compañeros que lo que estaban viendo no era en absoluto la realidad sino simples sombras del mundo real. ¿Cómo reaccionarían los otros? Platón estaba convencido de que rechazarían sus explicaciones como desvaríos de un loco, se reirían de él y que si intentaba liberarles para que pudieran experimentar la nueva realidad, le matarían.

Si nos trasladamos al mundo actual ¿somos los equivalentes de los hombres de la cueva? ¿Podemos afirmar que la información que se nos presenta a través de la televisión o del cine, donde vemos sombras proyectadas en la pantalla (o que incluso recibimos en forma impresa), nos lleva a crear significados compartidos para el mundo real que no tienen equivalentes en este mundo (ficticio)? Esta es una vieja idea, con una aplicación contemporánea asombrosamente clara. Además existen suficientes motivos para asegurar que realmente construimos significados convencionalizados para la realidad que nos rodea ¡con base en lo que expone en los medios!

Extracto de libro "Teorías de la comunicación de masas" de M.L. de Fleur y S. J. Ball-Rokeach.

Sirve como perfecto antecedente al próximo blog.

Tomen parte.