sábado, 21 de septiembre de 2013
No se aceptan devoluciones
Está de moda la película de "No se aceptan devoluciones", todo mundo dice que está buenísima y los medios hablan de su éxito en taquilla, tanto en México como en Estados Unidos. Cuando la distribuidora y creo también la productora de un filme son parte de Televisa; cuando los encargados de recomendar el filme describiéndolo como muy bueno son, curiosamente, también empleados de Televisa o medios afines a dicha empresa; cuando el personaje principal no es precisamente un actor sino, más bien, un cómico y cuando la trama es una historia que apela a los sentimientos a más no poder (cosa que millones de personas encuentran harto atractiva puesto que generalmente son los mismos que no dejan de ver televisión abierta, específicamente Televisa y Tv Azteca, ya saben, las novelas, Laura en América, programas de comedia de más bobos y vulgares y cosas por el estilo) no hay que esperar ni tantito de dicha obra. Si ésta es un "éxito" de taquilla no se debe a que sea buena, se debe a que Televisa sigue manipulando a la gente, igual que con Enrique Peña Nieto, a base de publicidad y mercadotecnia imponen sus intereses.
Paul Dergarabedian, presidente de la división de taquilla de Hollywood.com dijo: El filme generó una venta promedio de entradas de 28,818 dólares por cada pantalla, más de cuatro veces el de la principal cinta del fin de semana “The Butler”, de Lee Daniels. “Nadie lo veía venir”, “Un precioso concepto orientado hacia las familias con una buena campaña de márketing”. Sucede que el distribuidor es Pantelion, una sociedad entre Lionsgate Entertainment y Televisa, "que intenta movilizar a una audiencia hispanoamericana que el año pasado compró 10.9 millones de entradas o el 26 por ciento del total, según el grupo del sector Motion Picture Association of America" (FORBES).
“Los hispanos son los que más van al cine, representan un 18% de la gente que va al cine, pero estaban en el 25% de todas las películas vistas”, dijo la firma de análisis Nielsen en otro estudio. “Los hispanos también fueron el único grupo demográfico que fue al cine más veces en 2012 que el año anterior: 9.5 películas en promedio frente a las 8.5 de 2011″, añadió. En su campaña de promoción, la distribuidora de “No se aceptan devoluciones” (“Instructions Not Included”) puso publicidad en Univision, Telemundo y otros canales en español, así como en sitios de medios sociales como Fandango, Facebook y Youtube que son usados por este grupo de población (FORBES).
En otras palabras, con una historia simplona, fácil de digerir, con un poco de comedia (boba), que "mueva" el corazón de las personas, (exactamente igual que muchas telenovelas) más la repetición hasta el cansancio de cortos, reseñas, recomendaciones y demás, se obliga a millones a verla.
Cuando una película es buena no necesita más mercadotecnia que la tradicional (avances, conferencias de prensa, uno que otro anuncio y/o espectacular) y eso tratándose de cine comercial, el cine de arte ocupa mucho menos que eso para ganar fama.
En conclusión, la película es sólo una muestra más del poder de Televisa y de la poca cultura, no sólo en lo que respecta a la cinematografía, sino general de la mayoría de la población. Digo, si Televisa pudo imponer un presidente, qué trabajo le cuesta hacer de una película malísima, un "éxito".
Así que, si ya vieron la película y la consideraron buena ¡cuidado! están siendo víctimas de la manipulación y, lo más grave, de la ignorancia.
Comentarios bienvenidos.
La información viene de la siguiente página:
http://www.forbes.com.mx/sites/no-se-aceptan-devoluciones-triunfa-en-taquillas-de-eu/
domingo, 8 de septiembre de 2013
La movilización de los maestros y la huelga en la UNAM
Entre el año 1999 y 2000 estudiantes del Consejo General de Huelga de la UNAM tomaron las instalaciones de dicha universidad como protesta al incremento en las cuotas de inscripción, sus demandas iban más allá de eso, en realidad luchaban por la gratuidad de la enseñanza y la democratización del conocimiento. De inmediato, los medios de comunicación, de la mano con el gobierno, se lanzaron al ataque de los estudiantes tal y como está sucediendo con los maestros.
El gobierno los calificaba terroristas y motineros, adjetivos que se repetían al pie de la letra en los principales noticieros y programas de opinión. Se les consideró incluso un peligro para la nación, los medios de comunicación buscaban contagiar miedo en la sociedad para pedir una intervención de la fuerza pública, curiosamente, justo lo que ahora se pide hacia los maestros.
Tal como sucede actualmente con las movilizaciones de los maestros, los medios de comunicación no abordan el problema en su totalidad, buscan informar lo menos posible a la sociedad o hacerlo de forma que no afecte los intereses de los grupos de poder. Buscan que la sociedad no tenga argumentos para la reflexión. El problema era mucho más complicado del simple malestar de los estudiantes por el aumento en las cuotas de inscripción.
Los medios nunca informaron que una de las causas del conflicto fue debido a que el gobierno había gastado muchísimo dinero en el rescate bancario, gran parte del presupuesto para gasto social se vio afectado y se decidió recortar subsidios a los centros de educación, principalmente a la UNAM y al Politécnico, además del alza de cuotas. Estimaciones indican que el costo del rescate bancario equivaldría a 95 años de subsidio a la UNAM.
Tampoco informaban que la frase "el que pueda pagar que pague; el que no pueda, no" del rector Barnés respondía a una recomendación del Banco Mundial cuya finalidad era convertir la universidad pública en un servicio de paga, que evidenciaba que se trató de transformar un estructura educativa que estorbaba menos financiera que políticamente en los planes de restructuración capitalista.
Tampoco informaron que en los primeros nueve días de huelga, para manipular la verdad, la rectoría de la UNAM gastó en desplegados la mitad de cuotas que pretendía recabar en 1999. Tampoco mencionaban el contexto: tres sexenios de políticas neoliberales generadoras de exclusión social y de una expoliación de tal magnitud que rebasó los límites de lo tolerable en los marcos de economía laboral.
Al final, el objetivo se cumplió, el 6 de febrero de 2000 se resolvió un problema social como si fuera policiaco-militar, militares disfrazados de policías entraron a la UNAM para desalojar a los huelguistas. Por supuesto, Televisa y Tv Azteca transmitieron todo en vivo, se estima que 54% de los televisores de todo el país sintonizaron la transmisión.
La información de arriba fue tomada del libro "Terrorismo mediático, la construcción social del miedo en México" de Carlos Fazio; Editorial Debate; páginas 71-81.
Pareciera que todo se está repitiendo: la desinformación sobre las verdaderas causas de los maestros, los calificativos hacia éstos, los medios azuzando a la sociedad para aprobar y exigir el uso de la fuerza para terminar con el problema. La creación del consenso en su máxima expresión, los medios formando la opinión de la sociedad para favorecer los intereses de los grupos de poder. Ojalá la sociedad no permita que el conflicto de los maestros termine igual que otros tantos, desafortunadamente eso implica informarse y para muchos ya es exigirles demasiado.
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domingo, 2 de junio de 2013
Sobre niño que no quiere comer animales.
Desde hace unos dias está circulando en la red un video en el que un niño habla sobre sus alimentos y pregunta ¿por qué comemos animales? El infante muestra un poco de tristeza al darse cuenta de que matamos a animales para alimentarnos. Ante la pregunta, su madre responde con un vacío "porque podemos", y no sólo eso ¡la madre llora ante las reflexiones de su hijo! Como la madre, la mayoría de las personas que comparten el video lo hacen, al parecer, conmovidas, casi con el deseo inmediato de convertirse en vegetarianos. La madre le dice al hijo que nunca volverán a comer animales, nada más falso.
Las reacciones de la gente ante el video son preocupantes, demuestran una ignorancia enorme. Confío en que cuando el niño crezca y avance en sus estudios comprenda que su pensamiento es puramente emocional y nada racional. En los adultos que se conmueven ante el video no hay tanta esperanza. A continuación se explica el porqué se considera demuestran una ignorancia enorme, lo siguiente aplica también para los fanáticos de la Tauromaquia, peleas de perros, de gallos o cualquier actividad que implique sufrimiento de un animal por pura diversión, y que se atreven a considerarla "arte".
En la naturaleza existen dos tipos de organismos: autótrofos y heterótrofos. Los primeros, los autótrofos, son aquellos organismos capaces de producir sus propios alimentos a partir de reacciones químicas, de estos los más importantes son las plantas, la cuales obtienen su energía del sol principalmente (mediante la fotosíntesis) y de los nutrientes que sus raíces absorben de la tierra. Los segundos, los heterótrofos, son aquellos organismos que no pueden producir sus propios alimentos. En esta categoría hay varias divisiones, primarios, secundarios y terciarios. Los consumidores primarios son los hervíboros, es decir, aquellos que se alimentan únicamente de plantas. Los consumidores secundarios y terciarios son los que se alimentan de los hervíboros. El ser humano es consumidor terciario debido a que, claro está, no puede producir sus propios alimentos y porque necesita, además de los vegetales, de carne (tanto de consumidores primarios como de secundarios) para satisfacer su demanda de nutrientes y energía.
¡No está mal comerse a los animales! es parte de la naturaleza. Con suerte, al niño se lo enseñarán en la primaria cuando aprenda la cadena alimenticia, el flujo de energía y demás ciclos biológicos. Desafortunadamente, hay muchas probabilidades de que cuando crezca, sus ideas sean dominadas más por sentimientos que por la razón y se conmoverá con cursilerías como las que ahora, siendo pequeño, dice.
Un tema aparte es la forma en que se mata a los animales para comerlos, eso no está a debate, hay métodos que provocan mucho sufrimiento a los animales sin tener porque ser así. Y si no hay justificación para provocar sufrimiento a un animal que servirá de alimento ¡mucho menos la hay para sacrificar un animal por pura diversión! Y es ahí donde el mensaje se dirige a esos intelectualoides (por decir lo menos, insultos sobran) fanáticos de las corridas de toros que se defienden con el argumento estúpido de que "si no estás a favor de los toros entonces debes ser vegetariano". Es comprensible que su ignorancia los lleve a pensar que la tauromaquia es arte, sin embargo, no lo justifica.
Concluyendo, si alguien toma la decisión de volverse vegetariano, está bien, es muy respetable pero eso no significa que todos deban hacerlo ni que los que sigan siendo omnívoros (en el entendido de una alimentación tanto de carne como de plantas) sean malas personas o que no respeten a los animales, es completamente natural matar a un animal para comérselo (lo ideal sería hacerlo provocando el menor sufrimiento posible) por violento que parezca.
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La razón sobre los sentimientos, siempre. Sólo así el mundo será mucho más pacífico... y saludable.
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