domingo, 2 de junio de 2013
Sobre niño que no quiere comer animales.
Desde hace unos dias está circulando en la red un video en el que un niño habla sobre sus alimentos y pregunta ¿por qué comemos animales? El infante muestra un poco de tristeza al darse cuenta de que matamos a animales para alimentarnos. Ante la pregunta, su madre responde con un vacío "porque podemos", y no sólo eso ¡la madre llora ante las reflexiones de su hijo! Como la madre, la mayoría de las personas que comparten el video lo hacen, al parecer, conmovidas, casi con el deseo inmediato de convertirse en vegetarianos. La madre le dice al hijo que nunca volverán a comer animales, nada más falso.
Las reacciones de la gente ante el video son preocupantes, demuestran una ignorancia enorme. Confío en que cuando el niño crezca y avance en sus estudios comprenda que su pensamiento es puramente emocional y nada racional. En los adultos que se conmueven ante el video no hay tanta esperanza. A continuación se explica el porqué se considera demuestran una ignorancia enorme, lo siguiente aplica también para los fanáticos de la Tauromaquia, peleas de perros, de gallos o cualquier actividad que implique sufrimiento de un animal por pura diversión, y que se atreven a considerarla "arte".
En la naturaleza existen dos tipos de organismos: autótrofos y heterótrofos. Los primeros, los autótrofos, son aquellos organismos capaces de producir sus propios alimentos a partir de reacciones químicas, de estos los más importantes son las plantas, la cuales obtienen su energía del sol principalmente (mediante la fotosíntesis) y de los nutrientes que sus raíces absorben de la tierra. Los segundos, los heterótrofos, son aquellos organismos que no pueden producir sus propios alimentos. En esta categoría hay varias divisiones, primarios, secundarios y terciarios. Los consumidores primarios son los hervíboros, es decir, aquellos que se alimentan únicamente de plantas. Los consumidores secundarios y terciarios son los que se alimentan de los hervíboros. El ser humano es consumidor terciario debido a que, claro está, no puede producir sus propios alimentos y porque necesita, además de los vegetales, de carne (tanto de consumidores primarios como de secundarios) para satisfacer su demanda de nutrientes y energía.
¡No está mal comerse a los animales! es parte de la naturaleza. Con suerte, al niño se lo enseñarán en la primaria cuando aprenda la cadena alimenticia, el flujo de energía y demás ciclos biológicos. Desafortunadamente, hay muchas probabilidades de que cuando crezca, sus ideas sean dominadas más por sentimientos que por la razón y se conmoverá con cursilerías como las que ahora, siendo pequeño, dice.
Un tema aparte es la forma en que se mata a los animales para comerlos, eso no está a debate, hay métodos que provocan mucho sufrimiento a los animales sin tener porque ser así. Y si no hay justificación para provocar sufrimiento a un animal que servirá de alimento ¡mucho menos la hay para sacrificar un animal por pura diversión! Y es ahí donde el mensaje se dirige a esos intelectualoides (por decir lo menos, insultos sobran) fanáticos de las corridas de toros que se defienden con el argumento estúpido de que "si no estás a favor de los toros entonces debes ser vegetariano". Es comprensible que su ignorancia los lleve a pensar que la tauromaquia es arte, sin embargo, no lo justifica.
Concluyendo, si alguien toma la decisión de volverse vegetariano, está bien, es muy respetable pero eso no significa que todos deban hacerlo ni que los que sigan siendo omnívoros (en el entendido de una alimentación tanto de carne como de plantas) sean malas personas o que no respeten a los animales, es completamente natural matar a un animal para comérselo (lo ideal sería hacerlo provocando el menor sufrimiento posible) por violento que parezca.
Comentarios bienvenidos.
La razón sobre los sentimientos, siempre. Sólo así el mundo será mucho más pacífico... y saludable.
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1 comentario:
Siempre se busca la forma de dar respuesta a éste tipo de fenómenos "internetosos", definitivamente sobran argumentos para demostrar por qué tanto video está en boga sobre la protección animal.
No pretendo dar una pseudo-cátedra sobre los múltiples ejemplos del arte, de la naturaleza en sí etc... es muy amplio abarcar la naturaleza, y más la humana.
Sin embargo, creo que la discusión primordial en éste tipo de videos, podría considerarse desde el punto de vista que sea, menos del emocional.
Sabemos que las emociones conllevan a dejar de lado las razones, la alimentación vista desde el punto vegano, sostiene que No se requiere de los nutrientes que proporcionan los animales. "Eso dicen los estudios veganos"; no obstante, es cierto que cada quién puede comer lo que quiera/pueda, la forma de sacrificar animales siempre ha sido y será con dolor, ya sea mucho o poco.
La alimentación con base a cárnicos no está relegada a las épocas modernas, (obviamente). La preocupación actual en todo caso, podría ser la forma en que son "alimentados" esos animales debido a la constante falta de abastecimiento, por ende, la forma de hacerlos crecer más rápido para cubrir la demanda resulta debatible per sé.
Utilizando medios poco saludables para el humano podría considerarse una buena alternativa dejar de lado los productos animales. No podemos soslayar que la forma en que los alimentos de origen vegetal, frutas legumbres y demás son generados.
Resulta igual, NO saludable para el ser humano, y conforme las prácticas capitalistas, así como la falta de abastecimiento de alimentos que con las décadas siga creciendo, estamos más propensos a alimentarnos con puras porquerías. Efectivamente, existen documentales, que demuestran (sin dar crédito al 100%) que los nutrientes que aportan actualmente los vegetales y demás aliementos proporcionados por seres vivientes NO ANIMALES han decrecido considerablemente a lo largo de la historia.
Los elementos naturales nos permiten tomar de ellos lo que mejor nos alimente, o nos guste. La información que podemos obtener sobre todo lo que comemos nos espantaría y terminaríamos por morir de inanición.
Sin embargo, no existe justificación alguna basada en los sentimientos de lo que nos comemos, apelar al corazón para demostrar con sofismas la no necesidad de matar animales para nutrirnos, calzarnos y vestirnos resulta predominante en los criterios nulos, en la gente que le domina el corazón de pollo y no la razón para argumentar de forma fáctica una DECISIÓN DE VIDA en relación a su alimentación deseada, la cual indefectiblemente siempre estará viciada por los fantasmas del sentimentalismo pueril.
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